miércoles, 27 de junio de 2007

Santiago

A la ciudad de Santiago ya no la veo, pero se que sigue ahí. Tus ojos tampoco los he vuelto a mirar, pero de todos modos se que continúas en la capital. Y me pregunto con quién caminarás ahora por las callejuelas devoradas por modernos y fríos edificios, esquivando borrachos, piratas y lanzas. Me pregunto con quien ahora alimentarás la esperanza de conseguir una oportunidad en la gran ciudad, ofreciendo hasta tu cuerpo para ello, con tal de arrancar de tu piel la raíz provinciana. Y me pregunto si aún seguirás soñando con Santiago.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y tu sigues soñando? Nunca dejes de hacerlo...